F L O RÉ E E E E LAS F L O RÉ E E E F L O R É E E E
Las flores tienen un lugar de privilegio en la mayoría de eventos y actividades de la vida humana. En los sentimientos no son la excepción: hay una flor, ya adoptada como símbolo, dependiendo del mensaje que se quiera dar. En ocasiones, nos apartamos de lo convencional por diferentes motivos: no nos interesa, no conocemos su significados o, sencillamente, nos gustaron las flores y las utilizamos o las regalamos.
A Gris, la conocí en casa de unos primos. Traté de fotografiarla y la dejé tranquila porque vi que la cámara la asustaba. Unos días más tarde lo intenté de nuevo: se portó como una modelo consagrada, le tomé todas las fotos que quise, en su ámbito natural, el domèstico.
Nota: Efectivamente, el ratoncito había llegado, minutos
antes, entre las papas del mercado y fue vaciado con
ellas en la vasija destinada para este menester.
A nube pachan
pol el chelo
coliendo, coliendo...
no pueo alcanchal-las
pelo mi cometa chí
MARÍA ALEJANDRA
Caminito bleve
llévame al colachón
e mi papá.
MARÍA ALEJANDRA
La losa del jaldín
se palece a mi mamá
ANDRÉS (3 AÑOS, 4 meses)
RETAHÍLA
Um mico
che montó a un albol
e mieo e un glan pelo,
em mico le tiló
en la cabecha
un coco al pelo,
el pelo chalió coliendo
y el coco tambén
coliendo, coliendo
detlás dél.
MARÍA ALEJANDRA
A MANERA DE TRADUCCIÓN
LA PAPA CON OJOS
Una papa
me estaba mirando,
a mí me dio miedo
de pronto... de pronto
salió corriendo...
no, no era una papa...
¡era un ratón!
JUAN FELIPE (2 AÑOS, 8 MESES)
Las nubes pasan
por el cielo
corriendo, corriendo...
no puedo alcanzarlas
pero mi cometa si
MARÍA ALEJANDRA
Caminito breve
llévame al corazón
de mi papá
MARÍA ALEJANDRA
La rosa del jardín
se parece a mi mamá
ANDRÉS (3 AÑOS, 4 MESES)
RETAHILA
Un mico
se montó a un árbol
de miedo de un gran perro,
el mico le tiró
en la cabeza
un coco al perro
el perro salió corriendo
y el coco también
corriendo, corriendo
detrás de él
LENGUAJES PERDIDOS
Hay un fenómeno lingüístico universal: Cuando un niño está en su proceso de adquisición del lenguaje, tiene una fonética única que habrá de mejorar, en condiciones normales, a medida de que pase el tiempo. La persona que permanece más a su lado, es su mejor intérprete, precisamente porque es quien está atenta a los cambios y es su mayor proveedora lingüística. Así, la madre le dice al niño: "Come la albóndiga" El niño, generalmente, repite el sustantivo: "bóndila" o "bóndiga", mientras que su hermanito tal vez habrá dicho, en su momento: "fúndila", por albóndiga; apopite, por confite; tometa,por cometa.
Este aprendizaje, de conservarse en un Archivo Fonético, conformaría una parte muy bella de la historia de cada niño.
En el año 2012, leí por primera vez en público parte de estos poemas, fruto de mis reflexiones acerca de la visión poética del mundo que tienen los niños, y utilizando estos lenguajes perdidos de niños que conocí -ahora adultos- y anécdotas contadas por sus padres. También, en este empeño, intenté escribir como ellos.
EL NACIMIENTO DE MI FLOR: UNA EXPERIENCIA PARA COMPARTIR
En el frente de una casa vecina a la nuestra hay un cactus de unos 50 centímetros de altura. Lo vi por la noche, lo adornaban seis flores blancas; estaba sorprendida con su belleza, era la primera vez que las veía, tomé una foto; a la mañana siguiente, ya estaban marchitas.
Regresaba a casa a las 9:00 de la noche. No pude menos que observarlo: Tenía una flor comenzando a abrir. Emocionada, fui por mi cámara y durante dos horas estuve parada, haciéndole el registro. Cada cuatro o cinco minutos, si había silencio absoluto, escuchaba -casi adivinaba por la sutileza del movimiento- la fricción del aire al abrir ella, poco a poco, sus galas. Era BELLÍSIMA, parecía de velo y seda. La gente pasaba, me hacía preguntas, algunos tomaban fotos, todos se sorprendían porque no sabían que el cactus que de día miraban y era sólo hojas, floreciera. Creo que ese desconocimiento se debe a que esta variedad florece sólo una vez al año, de noche, ¡y de qué manera...!
En esta oportunidad estuve preparada para presenciar uno de esos cientos de milagros que suceden a diario a nuestro alrededor sin que apenas nos demos por enterados. Con esta convicción, muy feliz, me fui a dormir.